Cuáles son las lesiones digestivas precancerosas
Martes, 23 Septiembre 
La primera es la inflamación del esófago que muy frecuentemente se produce porque el contenido gástrico refluye al estómago por problemas funcionales (por ejemplo, durante el sueño); el esófago de Barrett es una lesión más evolucionada (la mucosa del esófago ha cambiado).
Se debe acudir al médico ante síntomas como acidez o “aguas” que suben desde el estómago hacia arriba, de forma persistente; los síntomas son más molestos si ya se ha desarrollado esofagitis. Sólo se pueden confirmar con la realización de una endoscopia, pero la clínica muchas veces es suficiente para tratarlas y el médico decidirá si es necesario un estudio más exhaustivo. Pueden acabar, si no se tratan, en cáncer de esófago. Se previenen tratando el reflujo con medidas higiénico-dietéticas que le puede dar su médico general y tratamientos con antiácidos y otros fármacos en caso necesario.
